Tipos de cirugía facial

RINOPLASTIA

La nariz tiene un gran protagonismo en la estética facial, por su posición central.

Los pacientes que solicitan una rinoplastia son aquellos que están insatisfechos con el aspecto de su nariz, por considerarla demasiado grande o pequeña, por tenerla desviada, o por sufrir secuelas de un traumatismo nasal. En ocasiones coexiste un problema funcional, una insuficiencia ventilatoria.

¿Qué resultado puedo obtener?

El objetivo es conseguir una nariz que armonice con el resto de los rasgos faciales del paciente, que a pesar de ocupar una posición central en el rostro, no llame la atención. Y, por supuesto, que cumpla su función respiratoria correctamente.

¿Cómo se realiza?

Existen dos técnicas básicas:

  • RINOPLASTIA CERRADA: se realiza a través de pequeñas incisiones situadas por dentro de los orificios nasales (narinas). Mediante esta técnica se puede modificar el dorso nasal y el tabique (septoplastia), pero es limitado el trabajo que se puede realizar en la punta nasal.
  • RINOPLASTIA ABIERTA: las incisiones de la técnica anterior se unen mediante una pequeña incisión en la columela (zona de unión entre los dos orificios nasales). Mediante esta técnica se pueden modificar todas las estructuras nasales: dorso, tabique y punta.

    La intervención se realiza en régimen hospitalario, bajo anestesia general, y tiene una duración aproximada de dos horas.

¿Qué complicaciones puedo tener?

Toda intervención quirúrgica y procedimiento anestésico implica una serie de riesgos para su salud. Todos nuestros pacientes realizan una consulta preanestésica, en la cual son informados del tipo de anestesia que se va a utilizar en su procedimiento, y dependiendo de su estado de salud, antecedentes personales y tipo de intervención, que riesgos se pueden esperar. Las posibles complicaciones asociadas a su intervención, le serán explicadas claramente en consulta y detalladas en el Consentimiento Informado que usted tendrá que leer y firmar antes de la intervención.